martes, 8 de febrero de 2011
El molino de San Cibrián: El molino de San Cibrián: Pero....de qué crisis ha...
El molino de San Cibrián: El molino de San Cibrián: Pero....de qué crisis ha...: "El molino de San Cibrián: Pero....de qué crisis hablamos?.: 'Son muchos años reflexionando desde aquí, desde Modúbar, sobre la compleja senc..."
lunes, 7 de febrero de 2011
El molino de San Cibrián: Pero....de qué crisis hablamos?.
El molino de San Cibrián: Pero....de qué crisis hablamos?.: "Son muchos años reflexionando desde aquí, desde Modúbar, sobre la compleja sencillez de las cosas que nos rodean. Inicio ahora unos comentar..."
miércoles, 2 de febrero de 2011
Pero....de qué crisis hablamos?.
Son muchos años reflexionando desde aquí, desde Modúbar, sobre la compleja sencillez de las cosas que nos rodean. Inicio ahora unos comentarios sobre la reciente pequeña historia de nuestra España y de nuestro Burgos, con la pretensión de que al menos yo las lea y me sirvan de testigo para confirmar lo que vaya viniendo.
Desde hace veinte años estoy diciendo que el desarrollo urbanístico iba a ser la gangrena y el final de nuestra"democracia". Todo comenzó cuando el General Franco encargó la redacción de aquella primera Ley del Suelo que se publicó poco antes de su muerte, en 1975. Solamente el prólogo nos empieza a demostrar que los redactores trabajaban en lineas de doctrina social próximas al Partido Comunista de entonces ( el Sr. Mangada, redactor destacado de la misma, es un topo del PC. que más tarde sería Consejero de Urbanismo de la Comunidad de Madrid). Que bonitas las intenciones de los redactores cuando afirman aquello de que "el uso social del suelo debe de primar en al desarrollo urbanístico" y que los municipios no pueden enajenar suelo salvo para crear más suelo, en un amplio concepto del uso social del suelo.
Los primeros Alcaldes "democráticos" llegan al poder en las elecciones de 1978, y algunos ya vienen con ideas preconcebidas como es el caso de Burgos, donde el Sr. Peña ocupa entonces la Alcaldía con la intención deliberada de ignorar lo pactado con el entonces dirigente nacional de la UCD encargado de hacer las listas electorales. Es un hombre de Burgos, brillante abogado del Estado y cuya familia tenía importantes terrenos en la Zona de la Carretera de Arcos. De la misma manera el propósito de Peña es acabar con el proyecto de URBECASA, empresa que ambiciona construir no menos de 3.000 viviendas en la zona de Gamonal-Villimar.
La idea de Peña es clara: hay que frenar los crecimientos urbanísticos "expontáneos" que surgen de la actividad privada y conducir el crecimiento de Burgos cómo y hacia donde a él le parece oportuno. Estabamos entonces iniciando la andadura democrática y Burgos abnadona este experimento político para configurar una opción de mayoría política y social, a través del alineamiento de las distintas "familias" burgalesas vinculadas al control del Ayuntamiento y de la Diputación provincial. Para ello se utilizan las siglas de la UCD, sin ningún recato. El bueno de Juan Manuel Reol Tejada no pudo contener a aquella fuerza desatada de Peña y ni él ni José Luis del Valle podían embocar la loca carrera que Peña inicia para hacerse con las riendas del poder municipal.
La andadura de Peña no se conoce para la mayor parte de los que luego serían sus electores, es decir para buena parte de la ciudad. Incluso despues de ser alcalde muchos burgaleses ignaran porqué le votaron repetidas veces y porqué dejó de ser Alcalde. Lo bueno y lo malo de ser elector en Burgos es que, como en el resto de España, te puedes dar el gustazo de dar puntapiés a una opción política en tu propio trasero, sin que se te descomponga la faz. Para qué molestarse en conocer a los candidatos y a sus programas. En Burgos basta que sean un poco de derechas y lleven un buen traje y hasta corbata, para que merezcan nuestra confianza (como en el resto de España-Europa-Occidente). Ponemos delante la palabra Burgos y en la naríz un buen pañuelo cargado de esencias tradicionales y caminamos por donde haga falta al socaire de nuestra ignorancia y de nuestra propia estulticia (como en el resto de España)
MI amigo Federico Pérez tiene un estupendo trabajo articulado y documentado sobre un minucioso análisis de la prensa de la época que se titula "El Waterpeña burgales". Por supuesto no ha sido publicado y no creo que lo sea porque a pocos burgaleses les interesa el pasado. En él se recoge aquella anécdota del día del burgalés ausente que se celebraba en Fuentes Blancas, cargadito de nubes que amenazaban tormenta. En ese momento previo a la comida, Peña hace uso de la palabra y se abre un claro en el cielo que deja ver el sol, Peña aufórico dice: "no soy Dios ni anto milagrero....." y surge el delirio colectivo.
Desde hace veinte años estoy diciendo que el desarrollo urbanístico iba a ser la gangrena y el final de nuestra"democracia". Todo comenzó cuando el General Franco encargó la redacción de aquella primera Ley del Suelo que se publicó poco antes de su muerte, en 1975. Solamente el prólogo nos empieza a demostrar que los redactores trabajaban en lineas de doctrina social próximas al Partido Comunista de entonces ( el Sr. Mangada, redactor destacado de la misma, es un topo del PC. que más tarde sería Consejero de Urbanismo de la Comunidad de Madrid). Que bonitas las intenciones de los redactores cuando afirman aquello de que "el uso social del suelo debe de primar en al desarrollo urbanístico" y que los municipios no pueden enajenar suelo salvo para crear más suelo, en un amplio concepto del uso social del suelo.
Los primeros Alcaldes "democráticos" llegan al poder en las elecciones de 1978, y algunos ya vienen con ideas preconcebidas como es el caso de Burgos, donde el Sr. Peña ocupa entonces la Alcaldía con la intención deliberada de ignorar lo pactado con el entonces dirigente nacional de la UCD encargado de hacer las listas electorales. Es un hombre de Burgos, brillante abogado del Estado y cuya familia tenía importantes terrenos en la Zona de la Carretera de Arcos. De la misma manera el propósito de Peña es acabar con el proyecto de URBECASA, empresa que ambiciona construir no menos de 3.000 viviendas en la zona de Gamonal-Villimar.
La idea de Peña es clara: hay que frenar los crecimientos urbanísticos "expontáneos" que surgen de la actividad privada y conducir el crecimiento de Burgos cómo y hacia donde a él le parece oportuno. Estabamos entonces iniciando la andadura democrática y Burgos abnadona este experimento político para configurar una opción de mayoría política y social, a través del alineamiento de las distintas "familias" burgalesas vinculadas al control del Ayuntamiento y de la Diputación provincial. Para ello se utilizan las siglas de la UCD, sin ningún recato. El bueno de Juan Manuel Reol Tejada no pudo contener a aquella fuerza desatada de Peña y ni él ni José Luis del Valle podían embocar la loca carrera que Peña inicia para hacerse con las riendas del poder municipal.
La andadura de Peña no se conoce para la mayor parte de los que luego serían sus electores, es decir para buena parte de la ciudad. Incluso despues de ser alcalde muchos burgaleses ignaran porqué le votaron repetidas veces y porqué dejó de ser Alcalde. Lo bueno y lo malo de ser elector en Burgos es que, como en el resto de España, te puedes dar el gustazo de dar puntapiés a una opción política en tu propio trasero, sin que se te descomponga la faz. Para qué molestarse en conocer a los candidatos y a sus programas. En Burgos basta que sean un poco de derechas y lleven un buen traje y hasta corbata, para que merezcan nuestra confianza (como en el resto de España-Europa-Occidente). Ponemos delante la palabra Burgos y en la naríz un buen pañuelo cargado de esencias tradicionales y caminamos por donde haga falta al socaire de nuestra ignorancia y de nuestra propia estulticia (como en el resto de España)
MI amigo Federico Pérez tiene un estupendo trabajo articulado y documentado sobre un minucioso análisis de la prensa de la época que se titula "El Waterpeña burgales". Por supuesto no ha sido publicado y no creo que lo sea porque a pocos burgaleses les interesa el pasado. En él se recoge aquella anécdota del día del burgalés ausente que se celebraba en Fuentes Blancas, cargadito de nubes que amenazaban tormenta. En ese momento previo a la comida, Peña hace uso de la palabra y se abre un claro en el cielo que deja ver el sol, Peña aufórico dice: "no soy Dios ni anto milagrero....." y surge el delirio colectivo.
Pero, a lo que vamos, me estoy alejando del hilo y del ovillo. Así que dejo para otro día la siguiente reflexión, porque además necesito releer y colegir antes de continuar. así, que desde "El molino de San Cibrián", buenas noches y un saludo.
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