lunes, 11 de octubre de 2010

Motúba, Motúa o Modúbar

El valle de los Modúbares (San Cibrián, de Zafalanes, de la Cuesta y de la Emparedada) o simplemente el Valle del Río Viejo o Motuba. Aquí está la cuestión. Seguramente y dado el mas que probable origen mozárabe (repoblación del S. VIII), es el Río Viejo o río con presas o embalses, la génesis segura de su etimología. Es cierto que en el S. X aparecen nombres vascos entre los monjes del Monasterio de San Martín de Modúbar, pero median dos siglos hasta este momento.

Asegura Fabiola Monzón Moya (nuestra Arqueóloga) que se puede hablar de tres poblados en el solar de Modúbar: San Martín, San Cebrián y Santa María. Yo no había pensado en esta posibilidad, si bien no me parece desencaminada. El de San Martín estaría aguas arriba del arroyo de ese nombre, y en su confluencia con el Río Viejo se erige en el 972 el Monasterio de su nombre. El de Santa María se hallaría a los pies de este Monasterio (hoy iglesia parroquial de San Pedro de Antioquía). Y el de San Cebrián o San Cipriano justo al lado de la Fuente de los Mártires. Serían asentamientos chiquitos, de gentes dedicadas a la ganadería y al pastoreo

Al fijar los límites del monasterio de San Martín se hace alusión a la iglesia de San Cibrián por el Oriente. Y se habla del camino que conduce a Modúbar. Lo cual introduce una individualización del enclave de San Martín, que nos hace pensar en su génesis como enclave tardorromano (restos arqueológicos), si bien posiblemente situado en el Valle de San Martín, más al Norte del Monasterio. A ello contribuye el hecho de que la fundación del monasterio se hace con las tierras que aporta el señor de Lara, Gonzalo Gustios, gobernador del Alfoz de Juarros en nombre de Fernán González. A San Martín, se le añade, entre otras la decanía de Santa María de Modúbar ( que está a escasos 200 metros en linea recta).

Y dicho todo esto, vayamos al asunto. Modúbar de San Cibrián, no de San Martín, ni de Santa María, o a la viceversa. Parece estraño que el Monasterio de San Martín, con sus 34 monjes (tamaño medio en la época de Fernán González), no dejase la impronta etimológica al modo de Modúbar de San Martín. Sin duda este monasterio tuvo una efímera vida que le hizo pasar al olvido de la historia. En el Siglo XI se incorpora por razones patrimoniales de la Casa de Lara al de San Pedro de Cardeña, con todas sus propiedades, incluída la dehesa de la Elcinata (hoy La Gancharra y el Monte de Las Cortas). La denominación de San Martín solo aparece en los planos catastrales y mapas de la zona.

Desaparecido o eclipsado San Martín, queda como referente eclesiástico el de Santa María, como iglesia  de Modúbar de San Cibrián, que se mantiene probablemente en ruinas hasta la segunda mitad del S.XVI. digo esto porque la iglesia-monasterio de San Cibrián sigue ejerciendo como centro de culto hasta 1834, pese a su lejanía del pueblo de Modúbar ( aproximadamente 1 km.). Los Ss. XVI y XVII ven un florecimiento de la iglesia de Santa María, que ejerce como parroquia del lugar de Modúbar. Incluso la construcción del nuevo templo es de 1572 con hechuras y pretensiones de gran iglesia parroquial de Santa María.
Pero tampoco cuaja esta advocación para Modúbar. Prueba de ello es la gran cantidad de Censos a redimir que se hacen con las iglesias de Burgos capital durante los SS. XVII y XVIII. Incluso cuando se derriba la iglesia de San Cebrián, hacia 1850, la nueva ermita que se construye en el centro del pueblo se dedica a la Virgen de la Misericordia (año de 1855). Y más aún, cuando en 1884 se reforma la iglesia parroquial de Santa María, se dedica el templo a una nueva advocación, a todas luces estraña y exótica para el pueblo: la Cátedra de San Pedro de Antioquía.

Modubar es así. Solo queda el recuerdo de aquellas presas que construyeron los mozárabes, y que probablemente dió lugar a una floreciente agricultura de huerta en todo el Valle del Río Viejo.












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